Existen diversas formas y tipos de propaganda, pero su uso siempre ha tenido un mismo objetivo: influir en la actitud de una sociedad. La propaganda es repetida y difundida por los medios de comunicación con el fin de obtener el resultado deseado por parte de los partidos políticos.

En las sociedades de masas, los medios tienen una gran importancia y protagonismo en las campañas políticas. Los mass media contribuyen a generar una determinada percepción de cómo van las cosas. Es decir, son el altavoz que los líderes necesitan para llegar a su audiencia y el espejo del espectro político.

Las formas de presentarse las campañas de difusión han cambiado. Las campañas de propaganda han evolucionado con el paso del tiempo. Los avances tecnológicos del siglo pasado como la radio, el cine, la televisión e Internet han abierto una puerta al progreso. La convergencia entre la imagen y el sonido han conseguido convertirse en el mejor método de propaganda para los partidos políticos. Por lo tanto, la forma de hacer la campaña electoral también ha sufrido una profunda transformación. Los nuevos medios de comunicación y las nuevas formas de difusión están cambiando la forma de hacer política.

En España, después de un régimen dictatorial que abarcó desde 1939 hasta el 1975, se instauró una Constitución en 1978. Por eso, se considera que es un país con una democracia joven. La primera campaña electoral televisiva se produjo en 1982 con un debate de hasta 8 partidos políticos diferentes. Desde 1993 hasta 2011, la participación en los debates televisivos era entre dos candidatos.

Las campañas electorales españolas han estado compuestas en su mayoría por el bipartidismo. Los primeros debates políticos que se hicieron en Antena3 y Telecinco estaban protagonizados únicamente por dos líderes políticos. No fue hasta la convocatoria de las elecciones de 2015 cuando esto cambió. Tras el 15-M, el movimiento de los indignados, se fracturó la España bipartidista. Entraron en escena cuatro partidos políticos: PP, PSOE, Podemos y Ciudadanos. Todos ellos tenían gran posibilidad de tener una representación alta en el Congreso de los Diputados e incluso de formar parte del ejecutivo español. Para esas elecciones se celebró un debate con los cuatro representantes políticos, incluyendo a las dos nuevas formaciones que no tenían representación parlamentaria. También se produjo el debate que se llevaba haciendo los últimos años del bloque bipartidista, pero esta vez lo que cambió fue el nombre, ya no sería un debate, sino un “cara a cara”.

El marco de las elecciones generales del 28 de abril de 2019

En los últimos años, la política de España ha estado marcada por la inestabilidad. El complicado proceso para llevar a cabo una formación de gobierno, incluso una sorprendente moción de censura y la no aprobación de los Presupuestos Generales del Estado han provocado una inestabilidad política en el país. El pasado 15 de febrero de 2019 Pedro Sánchez, presidente del gobierno, admitió que sin los presupuestos no se podía gobernar. Por eso, anunció elecciones generales fijadas para el 28 de abril.

En ese mismo mes, el grupo Atresmedia convocó públicamente un debate como iba haciendo en años anteriores. En esta nueva discusión participarían en un primer momento los líderes de: PSOE, PP, Ciudadanos, Podemos y VOX. El debate moderado por Ana Pastor y Vicente Vallés, representa la línea ideológica del canal en el que trabaja: El Objetivo en La Sexta y Antena 3 Noticias, izquierda y derecha respectivamente. La publicidad de este encuentro se hizo a través de las diferentes plataformas, cadenas y emisoras que tiene el grupo. Para Atresmedia el encuentro con los candidatos no es solo un acto informativo. También es un beneficio económico que un evento de este calibre se celebre en sus platós porque puede haber un gran número de audiencia.

Cada uno de los cinco líderes políticos que participaban en el debate fueron confirmando paulatinamente su asistencia. Pablo Casado y Albert Rivera confirmaron su asistencia al evento al final de la entrevista que les hicieron en Antena3 Noticias. Aparentemente parecía que el debate se iba a celebrar sin ningún problema. Sin embargo, la Junta Electoral Central (JEC), el órgano superior de la Administración Electoral, a pocas semanas de celebrarse dicho encuentro decide suspender el debate programado para el día 23 de abril. Dicha institución considera que se produce una falta de proporcionalidad al incluirse a la formación verde de Santiago Abascal, y no a otros partidos que ya tienen representación en el Congreso. Ante esto, el grupo Atresmedia a través de un comunicado confirma que seguirá llevando a cabo el debate, pero excluyendo a VOX.

La competencia de Atresmedia, RTVE, decide mantener la propuesta de realizar un debate con los cuatro representantes políticos que si tienen presencia en el Parlamento. Pedro Sánchez es el único en confirmar que acude al debate de RTVE y niega su asistencia al debate del Grupo Atresmedia. Aparentemente parece que la cita del debate político en los medios de comunicación no va a producirse. Tres líderes asistirán a la cadena privada y solo uno a la pública. Sin embargo, tras unas jornadas de reflexión por parte de los líderes políticos y de los grupos mediáticos y analizando los intereses que se ponen en juego, deciden finalmente todas las partes involucradas realizar dos debates con la participación de: Podemos, Ciudadanos, PSOE Y PP, excluyendo definitivamente la presencia de VOX y otros partidos de presencia minoritaria.

Una vez confirmada la asistencia a dichos debates, los líderes políticos necesitan una preparación previa para realizar su puesta en escena en un evento de esta envergadura. En el caso concreto de estas elecciones del 28 de abril había un 40% de indecisos, por eso, los Departamentos de Comunicación de los partidos políticos tenían una labor diferente que desarrollar. Ellos tenían que recuperar los votos perdidos.

Cada partido político tiene una estrategia de comunicación. En el caso del PSOE, prepara los mítines con el objetivo de ofrecer a los medios de comunicación varios titulares potentes. “Que hablen bien o mal, lo importante es que hablen” decía Salvador Dalí, y esto se puede llevar fácilmente también al ámbito político. Cada líder quiere ser el que más horas esté expuesto en la televisión y marcar la agenda política. Existen otras dos cuestiones importantes de las tácticas de comunicación para la puesta en escena del debate. En primer lugar, Pedro Sánchez, Pablo Casado, Pablo Iglesias y Albert Rivera son conscientes que deben utilizar un lenguaje claro para transmitir un mensaje conciso, ya que la televisión es el medio que une a las audiencias de todas las edades. Y, en segundo lugar, la repercusión que tiene en Internet y en las redes sociales, y el seguimiento que se les otorga. 

Debates electorales y medios de comunicación: antecedentes

Las campañas políticas tienen una gran repercusión en los medios de comunicación, una no se podría dar sin la otra. Las técnicas de propaganda que utilizan los partidos políticos van modificándose según las necesidades sociales. Los debates son de gran relevancia para la sociedad, ya que son muchos los intereses políticos, sociales y económicos los que se ponen en juego. Los medios de comunicación tienen una labor imprescindible de información que deben cumplir. Deben ofrecer visibilidad a los eventos políticos de una forma veraz, democrática y plural. Tienen tanta relevancia estos acontecimientos que tanto las cadenas públicas, como privadas, quieren que el escenario sea en sus cadenas y los moderadores sus periodistas, y por supuesto, tener la máxima audiencia. Para los partidos políticos estos encuentros también son fundamentales. La representación de sus líderes o incluso la participación o no de algún partido en dichos debates puede transformar el espectro político.

Historia y evolución de la propaganda política

La propaganda política nació, realmente en la Antigüedad, en la polis ateniense y en Roma, pero el concepto en sí, muy vinculado con el término de proselitismo, surgió en la Roma papal en la época de la Contrarreforma con la Congregatio de Propaganda Fide, para difundir la fe y combatir de ese modo a los protestantes y calvinistas. Los medios de comunicación de masas y la propaganda se convirtieron en fundamentales para los gobiernos y los partidos políticos.
Desde estas formas primitivas hasta el siglo XX no hay cambios sustanciales; sino que son los prolegómenos de los que en nuestros días va a significar la propaganda política y de guerra. En nuestro siglo, con la aparición de nuevos medios de comunicación (cine, radio, televisión o Internet) se ha abierto una puerta al progreso por la cual, la fuerza de la palabra mezclada con la de la imagen han conseguido convertirse en la mejor propaganda para políticos (y muchas veces para empresarios).
La Primera Guerra Mundial, va a producir modificaciones muy importantes: La persuasión de masas fue determinante a la hora de vencer en él. Al acabar la guerra se produjo una reacción contra los abusos de la propaganda. A raíz de esto en los estados totalitarios se convertirá en una herramienta muy importante para su mantenimiento.
El triunfo de la Revolución Rusa, y después de la Segunda Guerra Mundial, se producirá un enfrentamiento de los dos bloques, y en el terreno propagandístico se luchará con todas las armas y los juegos políticos existentes. En el mundo occidental, por su parte, el desarrollo económico y el enorme desarrollo de los medios de comunicación de masas harán de la publicidad comercial un fenómeno cotidiano y un terreno en el que se perfeccionarán día a día las técnicas de persuasión de masas. La vida política recogerá las campañas electorales, donde habrá una verdadera batalla ideológica, donde la imagen (y su venta) ocuparán un lugar importante; convirtiéndose en verdaderas opciones de marketing.

Propaganda en las campañas electorales: los debates

La confrontación política en los medios comunicativos durante las campañas electorales, y las diversas formas de comunicación política han sufrido una profunda trasformación. La forma de hacer campaña y gestionar la misma supone un reto singular para partidos y candidatos, ya que las nuevas prácticas de recepción y generación de contenidos por parte de las audiencias, así como la creciente importancia del papel difusor de las redes sociales, están cambiando la forma de entender la comunicación política.

En España, el primer debate entre candidatos a la presidencia del Gobierno tuvo lugar en 1993 entre el entonces presidente Felipe González y el líder de la oposición, José María Aznar. Berrocal (2004: 56) explica cómo los candidatos contemporáneos necesitan a los medios de comunicación porque el electorado “observa en los mass media las informaciones y propuestas de sus dirigentes”. Si bien es cierto que este es el primer debate electoral como tal, ya en la campaña de las elecciones generales de 1982, convocadas por la UCD, se celebró además un macro debate televisivo de dos horas de duración (dentro del influyente en la época programa televisivo “La Clave”) con la participación de ocho partidos políticos diferentes. Este primer debate se estructuró acorde a dos encuentros, el primero, el 24 de mayo de 1993 en la cadena Antena 3 y el segundo, en Telecinco, el 31 de mayo. Sin embargo, este hecho no sirvió para que en España se normalizaran los debates políticos en campaña electoral, teniendo que esperar 15 años para que ocurriera el siguiente.

Así, el 25 de febrero de 2008 se celebró el tercer debate entre candidatos en España, repitiéndose factores del debate anterior, ya que, en esta ocasión, la figura del presidente de Gobierno encarnada por José Luis Rodríguez Zapatero pertenecía al PSOE, estando del lado de la oposición, Mariano Rajoy Brey, presidente del PP. También tuvo un segundo debate que transcurrió el 3 de marzo de 2008. Algunos autores como Sampedro y Seaone (2009) señalan que los dos debates entre Zapatero y Rajoy “incrementaron considerablemente la personalización bipartidista: el antagonismo desplegado por esta retórica política pretendía alcanzar mayorías absolutas para el PP o el PSOE. Esto desembocó en el cuestionamiento mutuo de la legitimidad democrática del adversario y en la agitación de la hostilidad entre los territorios y los bloques políticos; “El resultado final fue el agrupamiento del voto en dos bloques ideológicos (Derecha e Izquierda).” (Sampedro, 2009).

El siguiente debate electoral, que tuvo como protagonistas a Alfredo Pérez Rubalcaba, como representante del PSOE, y a Mariano Rajoy, por parte del PP, rompió con las normas establecidas hasta el momento, celebrándose un solo debate el 7 de noviembre de 2011. Este debate televisivo estuvo marcado por la previsibilidad, con un moderador que controla el tiempo de intervención de cada protagonista y relanza la discusión sobre los temas que han sido previamente seleccionados y acordados por cada parte.

La convocatoria de elecciones de 2015 supuso un cambio radical en la forma de plantear los debates políticos; por primera vez en la historia de la democracia de España, se rompía mediáticamente el modelo bipartidista y se exhibían cuatro partidos con opciones a obtener una gran representación en el Congreso de los Diputados. Esta singular situación en la vida política española desde la restauración de la democracia hizo que se celebrara el 7 de diciembre de 2015 el primer debate televisivo con cuatro presidenciables en España entre los principales candidatos a presidente del Gobierno, a excepción del Partido Popular, que estuvo representado por la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáez de Santamaría. Pedro Sánchez fue el candidato del PSOE, Albert Rivera de Ciudadanos y Pablo Iglesias representando a Podemos. Una semana más tarde, el 14 de diciembre, se celebró un debate denominado “Cara a cara”, entre el líder de la oposición, Pedro Sánchez y el presidente del Gobierno y del PP, Mariano Rajoy, empleando el mismo formato que se venía poniendo en práctica en todos los debates anteriores.

La descripción de todo este nuevo contexto, necesariamente sintético, y que supone un cambio al paradigma tradicional español a múltiples niveles, es necesario porque resulta determinante tanto en su evolución televisiva como por la influencia de las redes sociales para intentar sumar votos hacia un determinado candidato, en una situación política más plural, aunque enquistada. Consecuencia de ello, además de la señalada ruptura con el modelo bipartidista en España, es que se tuvieron que producir unas segundas elecciones; los diferentes representantes políticos no alcanzaron ningún acuerdo para un gobierno en el país. Para los nuevos comicios, acaecidos en menos de un año respecto a los anteriores, se celebró un debate que tuvo lugar el 13 de junio, donde acudieron los principales candidatos de cada partido, siendo estos los mismos que los mencionados anteriormente, incluido el máximo representante del Partido Popular.

El papel de los medios de comunicación, según la entrevista a Lourdes Vinuesa

Los medios de comunicación, según Lourdes Vinuesa, “contribuyen a generar una determinada percepción de cómo van las cosas”, de tal manera que hay alianzas entre los grupos mediáticos que intentan llevar a la sociedad a dos polos. Entonces, siempre que hay elecciones se abre el debate de elegir el eje de izquierda o derecha de tal forma que siempre hay un grupo de medios que intentan generar un clima de opinión favorable al eje de izquierdas o al eje de derechas. Los medios contribuyen a que el público tenga una percepción.

Sobre el entorno político, al haber siempre unos intereses económicos, algunos medios pretenden intentar que ciertos partidos políticos no lleguen al poder. También, los medios son instrumentos de propaganda política, que son utilizados por los partidos para difundir los mensajes que más les interesa.

En las futuras elecciones del 28 de abril 2018 hay un clima de opinión desfavorable a que gobierne el eje de derechas (PP, Ciudadanos y Vox) y según ella (Vinuesa, L), algunos medios que son conscientes de ello están haciendo campañas favorables a Podemos, un hecho que en las elecciones anteriores no se había producido.

Actualmente, en las cuestiones respecto a voto en los índices de posición no tienen ya tanto que ver con el dinero o la religión, sino por ejemplo con los cortes de edad. Ya no votamos como antes, porque no somos tan votantes ideológicos, sino que somos votantes en función de quien nos puede resolver las cosas, ahora buscamos otros parámetros para realizar nuestro voto.

Las campañas electorales influyen mucho en las personas que no tienen claro a quién van a votar. En estas elecciones hay un alto índice de personas que no saben a quién van a votar, por lo que las campañas se centran en aclarar esa confusión de ese tipo de personas.

La importancia de los debates debería ser grande, porque es la manera de conocer lo que va a realizar cada una de las formaciones políticas respecto a las cuestiones más importantes, pero normalmente son debates muy encorsetados por temas y tiempo, que por otra parte es necesario. Pero muchas veces no se saca el fruto que deberíamos obtener, ya que cada líder va a ir a dejar su titular, que realmente no es lo que necesita el ciudadano.

La televisión al ser el medio más seguido y más fácil de seguir por la población es el formato más correcto para realizar los debates. La organización se centra en los temas que se van a tratar y el tiempo que tiene cada uno de los líderes políticos. La estrategia más eficaz que se sigue para llegar al mayor número de personas generalmente es hacer un mensaje directo, que recoja los temas que preocupan a los ciudadanos de manera sencilla y comprensible, pero uno de los recursos utilizados es utilizar el negativismo, aspectos negativos y desprestigiar al contrario porque se supone que cala más en los ciudadanos.

23A: Las dificultades de llevar a cabo El Debate Decisivo

No era la primera vez que el grupo Atresmedia, y en concreto, la cadena Antena 3, organizaba un debate con los líderes de las principales formaciones políticas de nuestro país. Tampoco iba a ser la primera ocasión en que el grupo ofreciese a participar en un debate a una fuerza política carente de representación en las Cortes (cabe recordar que, en 2015, la Junta Electoral Central permitió a Ciudadanos y Podemos debatir en televisión a pesar de no tener representación en el Congreso, porque consideró que ambos partidos habían conseguido un “amplio apoyo” en unas elecciones). De esta manera, la cadena se convertiría en el primer medio en organizar un debate que contase con la participación de los cinco partidos políticos que aspiraban a tener representación parlamentaria en los próximos comicios.

El debate estaría moderado por los periodistas Ana Pastor y Vicente Vallés y llevaría el título de ‘El debate decisivo’, siguiendo la línea marcada por la retransmisión del primer cara a cara de la democracia, hace 26 años y tan solo 5 del primer debate que marcó el final del bipartidismo, en el que se incorporaron nuevas formaciones políticas, denominado ‘7D: El Debate Decisivo’. Asimismo, se emitiría simultáneamente en Antena 3, La Sexta, Onda Cero y la página web ATRESplayer.

Los cinco partidos estaban dispuestos a participar en este y todos los debates que los medios de comunicación planteasen, pero algo no salió como se esperaba. La Junta Electoral Central (JEC), el órgano superior de la Administración Electoral que regula los actos electorales y vigila que se cumpla le ley electoral, decide suspender el debate a cinco del 23A porque considera que se produce una falta de proporcionalidad, al contar con la presencia del partido de Santiago Abascal (Vox) y no con otros partidos que tienen representación en el Congreso. Esta decisión se produce debido al recurso presentado por ERC, JxCat, Coalición Canaria y PNV ante la JEC alegando la inclusión de Vox como una vulneración a la legislación electoral.

Si consultamos la Ley Orgánica 5/1985, de 19 de junio, del Régimen Electoral Central en la sección 6ª sobre la utilización de los medios de comunicación de titularidad pública para la campaña electoral, nos encontramos con que el artículo 66.2 de ‘Garantía de pluralismo político y social’, habla de los principios de pluralismo e igualdad así como de las cadenas privadas.

No obstante, en la Instrucción 4/2011, de 24 de marzo, de la Junta Electoral Central de interpretación de este artículo, dentro del apartado 8 sobre el principio de proporcionalidad, el órgano hace referencia a que las candidaturas que no se presentaron o no obtuvieron representación en las últimas elecciones “no podrán recibir una cobertura informativa mayor que las formaciones políticas que obtuvieron representación en las últimas elecciones”. Cabe destacar, que la JEC tampoco reconoce a Vox como “grupo político significativo” (lo que le hubiese servido de justificación para participar en el debate) por no haber obtenido un número de votos mayor al 5% en recientes procesos electorales en el ámbito territorial del medio de difusión.

Ante esto, el grupo mediático decide anunciar a través de un comunicado público que seguiría adelante con la cita, readaptando el formato y contando con los cuatro partidos principales, excluyendo a Vox y sin incorporar al resto de partidos con representación parlamentaria. Además, añade que estudiará recurrir ante el Tribunal Supremo la decisión de la JEC.

Por otra parte, está la competencia. Tras la suspensión en un primer momento del debate a cinco que se iba a celebrar en Atresmedia el 23 de abril, el grupo RTVE mantiene su propuesta inicial de debate a cuatro, ofreciendo además la señal gratuita a todas las televisiones. Pero además de este debate, que se llevaría a cabo tan solo un día antes que el del medio privado, RTVE celebraría una semana antes otros tres debates electorales. Sin embargo, el formato a cuatro que, según fuentes del grupo público, “desde el principio había planteado RTVE”, había sido rechazado por el presidente del Gobierno y candidato del PSOE, Pedro Sánchez. El presidente rechazó esta oferta, alegando la dirección de su campaña una cuestión de “estrategia electoral” y prefiriendo participar en un único debate, el de Atresmedia con la presencia de Vox. La decisión, que generó una gran polémica y ha sido criticada por varios partidos de la oposición, fue calificada además por los Consejos de Informativos de RTVE como “desprecio a la radiotelevisión pública”. Finalmente, la polémica de los formatos de los debates, así como la fecha de celebración de estos que ya se había convertido en foco de atención de la campaña electoral fue subsanada y Sánchez acabó aceptando la propuesta de RTVE, asistiendo a los encuentros del grupo público y del privado, como el resto de los candidatos de la oposición.

El papel de los gabinetes de prensa de los partidos políticos

La preparación de los debates políticos conlleva un trabajo oculto que tan solo se muestra en algunos casos en el show televisivo final. Maritcha Ruiz, directora de comunicación del PSOE ha dado algunas claves que utilizan para la comunicación corporativa del grupo político. Papel crucial es la exposición que realice el portavoz que vaya a manifestar las ideas del partido, ya que algunos saben exactamente aquello que quieren decir, pero en cambio otros, se ha de trabajar más en su expresión oral: “El Presidente va solo, tiene interiorizado el discurso, mientras que, a Pedro Duque debido a su cargo de Ministro de Ciencia, Innovación y Universidad no le puedes pedir que sea “mitinero” a Pedro Sánchez sí”.

A España en la televisión siempre le ha perseguido el referente estadounidense, también en lo que se refiere a los modos de producción y realización, ya que de algún modo fue el precursor de los debates políticos con John F. Kennedy y Richard Nixon. Por ello, es uno de los espejos en el que nuestros políticos se miran y al que debemos atender. La realidad es que el espectáculo televisado también se ha convertido en un modo de hacer política acercando algunas técnicas, en algunos casos ya muy utilizadas, aplicadas al espectro español.
Todas las intervenciones públicas precisan de una intervención minuciosa de los departamentos de comunicación de los partidos político, provocado de alguna manera por el efecto de difusión de las redes sociales. “Antes sin las redes sociales, un candidato iba a un colegio y casi era insignificante, ahora con los dispositivos móviles en apenas unos minutos cualquier declaración se convierte en viral, ya que todos los candidatos son embajadores de la marca”, afirma Maritcha Ruíz.

Las elecciones del 28A han propiciado que cada candidato elabore una campaña diferente, en busca de los votantes perdidos. Pero en el caso del PSOE, esta es distinta, ya que Pedro Sánchez ya había estado en el poder, su breve legislatura se debatió entre “lo que querían hacer y lo que les dejaban hacer”. Mientras la oposición también se regeneraba en cuanto a sus caras más visibles, pero conservaba su modo de exponerse ante el público. El Partido Socialista, en concreto, prepara los mítines buscando mostrar en la televisión en torno a dos o tres titulares potentes, que les haga ser la primera opción informativa que habrá los informativos de las cadenas más importantes. En otros casos, contestan lo que está pasando en la actualidad, a modo de respuesta de acontecimientos que se dan en el momento electoral. En busca de ser el partido que marque la agenda, el más visible, ocupando el mayor número de horas televisivas, siendo ellos a los que les tengan que contestar. Mientras Pedro Sánchez en mitin electoral en San Sebastián, vídeo recogido por El País, afirmaba: “va a haber debate por partida doble. Vamos a ir como estamos haciendo esta campaña, con guante blanco. A explicar nuestras propuestas de justicia social, de convivencia y de lucha contra la corrupción”, la Directora de Comunicación días previos dejaba en el aire la participación del grupo. Además, abrió las puertas a Vox, ya que en otras ocasiones se había permitido la participación de grupos sin representación parlamentaria. Matizando el papel de los medios de comunicación si se debía ofrecer o no espacio a la ultraderecha.

Tanto el debate que nos aguarda en Atresmedia, como otros producidos a lo largo de la historia se realizan entorno a bloques temáticos, y dentro de esos bloques se sortea quien abre y cierra esos bloques. En algunos casos aquellos que tienen la oportunidad de ser los que cierran las intervenciones son aquellos que se recuerdan, al día siguiente en los medios de comunicación. La preparación para estos va acompañada con un trabajo realizado con anterioridad que proviene del mismo modo de los medios de comunicación y que se produce de la información que reciben los partidos de estos. Según Maritcha Ruíz, la relación con los medios de comunicación debe ser cordial, concretamente “dar y recibir información veraz”. Otro espacio, se debe dar a la opinión. Todos los partidos han sufrido por parte de los medios, portadas y descalificativos que no han sido basados en información real. Clarificando que “una noticia no es tal si no es verdadera”. No debería producirse por tanto su publicación siendo falsa, cortando su vida en ese instante, prohibiendo su publicación. Por ello, el PSOE tiene una relación fluida, en caso de observar por su parte un tratamiento incorrecto, no dudan en descolgar el teléfono y tratar el tema con el medio correspondiente.

Por otro lado, el tratamiento hacia los partidos no debe ser un trato favorable, pero existen algunas contrariedades en el caso contrario. Las críticas que algunos partidos han realizado hacia los medios se han transformado en la aparición de algunos de ellos en los medios de comunicación. El caso más mediático lo encontramos en Pablo Iglesias con Unidas Podemos, “Estaremos en los dos debates, estaremos el día 22 y 23 y ojalá en el futuro no se repita esta situación y los debates sean obligatorios”.

Los 140 años del Partido Socialista, han permitido observar diferentes apariciones de sus candidatos a la presidencia, por ello en esta ocasión se remarca la idea de que esta vez no es menos y sus años de historia hacen que “de igual con cuantos”, para la asistencia en el debate político. La oposición, en cambio, lo deja claro: “Mi adversario es Pedro Sánchez, es por decisión de él, por aliarse a los comunistas de podemos y Sánchez se ha visto obligado a rectificar, Sánchez solo acierta cuando rectifica, por eso ha tenido que ir al debate” (Casado en mitin político, ofrecido por El País, dejando clara que parte de la rectificación de la asistencia al debate del partido ha sido gracias a ellos):

En el caso del lenguaje que se ha de utilizar en un debate que se ofrece a millones de personas, con diferentes niveles, no es rechazar cualquier tecnicismo por miedo al no entendimiento de la audiencia, sino cada vez que se haga uso de estos contextualizarlos para que, si lo sean, esto es parte del trabajo de la comitiva de comunicación del político que debe recordárselo en todo momento. Mostrar al político, aquello que interesa en las calles y dar a cada ciudadano el mejor canal para recibir la información.

La televisión por su propio aparato separa al espectador de aquel que se encuentra dentro de la pantalla, los políticos buscan ser auténticos y que aun con el cristal se traslade este aspecto. Entrar en las casas de los ciudadanos, que no se cree un personaje, siendo capaz de explicar las propuestas que vaya a realizar a través de este complejo medio siendo creíbles para el público.

Un reportaje de:

Andrea Garde Muñoz

Andrea Garde Muñoz

@gaaardee

Clara Pinos Fernández

Clara Pinos Fernández

@clara_c97

Alba Rodríguez Camarero

Alba Rodríguez Camarero

@albarodrig_

Sandra Segovia Esteban

Sandra Segovia Esteban

@sanssu_sg