¿QUÉ ES MALDITA?

Maldita.es surge como una plataforma sin ánimo de lucro para informar de una forma distinta, es decir, desmintiendo todo tipo de bulos que circulan tanto en los medios como en las redes y aplicando técnicas del periodismo de datos para su verificación.

PERIODISMO PARA QUE NO TE LA CUELEN

Subtítulo de la cabecera de la web de Maldita.es

Julio Montes y Clara Jiménez crearon Maldita Hemeroteca en 2013 mediante Twitter, donde su principal función era desmentir informaciones relacionadas con política, es decir, utilizaban imágenes y videos contradiciendo lo que había dicho algún político en su día. Tras su expansión y éxito, decidieron crear Maldita.es ya que las fake news aumentaban cada día y con ello la desinformación que amenaza a nuestra sociedad.

Las fake news son un fenómeno que han existido prácticamente siempre, desde regímenes del S.XIX que han utilizado la información a su antojo hasta la actualidad con las nuevas tecnologías. Además, según un estudio del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT): Las noticias falsas tenían un 70% más de probabilidades de ser retuiteadas.

En cuanto a los ámbitos en los que se especializa, Maldita.es cuenta con las siguientes secciones:

  • Maldita Hemeroteca: Tiene como principal fin destapar las mentiras de los políticos de cualquier partido. Además, dentro de la propia sección hace distinciones entre cada uno de los partidos políticos, catalogándolos según su color. Cabe destacar que aún no han añadido la subcategoría de Vox, aunque creemos que no tardaran en añadirla.
  • Maldito Bulo: Como su propio nombre indica, la sección de Maldito Bulo se dedica a destapar bulos que se han propagado por las redes sociales, sea cual sea su categoría. Dentro podemos encontrar el destape de bulos de salud, política, género, racismo, migración…

Captura de pantalla de la página principal de Maldita.es. Fuente: Maldita.es

  • Maldita Ciencia. Se dedica a desmentir bulos e historias que todos hemos escuchado, relacionados con la salud y la ciencia, como por ejemplo: “No hay evidencias de que mezclar distintos tipos de alcohol dé más resaca”

  • Maldito Dato. Analiza un dato específico dicho normalmente por un político para contradecirlo con evidencias.

  • Maldita Te Explica. Esta sección es quizá una de las más entretenidas, ya que partiendo de un hecho, como pueden ser las elecciones legislativas en Estados Unidos, un periodista, en este caso Carlos Hernández-Echevarría analiza un hecho en profundidad utilizando textos y vídeos explicativos.

Por otro lado, Maldita.es ha desarrollado dos buscadores de bulos específicos: Maldita Migración y Maldito Feminismo, donde tratan esos temas específicos y permiten corroborar la información de una información con tan solo subir una imagen o escribir una palabra clave.

Finalmente, la Buloteca sirve para que los usuarios podamos solicitar la corroboración de una información, tan solo enviando la pregunta.

¿CÓMO TRATAN LA INFORMACIÓN?

«La herramienta más importante que tiene Maldita es nuestra comunidad de usuarios. Gracias a ellos detectamos mucha desinformación que nos encargamos de desmontar»

David Fernández (trabaja como "jefe de máquinas" en Maldita.es. Se licenció en Ingeniería Informática y fue el "representante de España en la puesta en marcha de la campaña “No Hate Speech Movement” contra el discurso del odio en Internet organizada por el Consejo de Europa.)

Trabajar con hechos y con datos y verificar toda la información que llega al medio mediante técnicas periodísticas es una de las labores más destacables de Maldita.es a la hora de detectar bulos. Muchos usuarios ayudan a desmentir informaciones falsas mediante emails, mensajes en redes sociales o, incluso, mensajes en el WhatsApp que facilita Maldita en sus vídeos o en sus colaboraciones con programa como El Objetivo de Ana Pastor o Julia en la Onda de Onda Cero pero, por el contrario, muchos otros se encargan de producir y difundir noticias falsas. ¿Qué intereses mueven a estos usuarios?

Los motivos económicos y los ideológicos son los principales. Las fake news son muy baratas, fáciles de producir y de difundir. Stéphane M. Grueso, encargado de la formación en Maldita.es, afirma que “se trata de gente que suelen tener algunas webs que imitan a los medios de comunicación, páginas de Facebook o tipos de estructura de ese estilo, donde lo único que quieren son visitas. Por tanto, generan desinformación para generar visitas. Su motivación es exclusivamente económica”.

Respecto a las cuestiones ideológicas, existe una clara vinculación con el auge global de la extrema derecha. “Se trata de la gente que quiere influir, cambiar de pensamiento e influenciar a la gente”, declara Stéphane. Ejemplo claro de ello es la publicación que comenzó a extenderse este verano con la llegada masiva de migrantes a las costas del Mediterráneo. Al parecer, se decía que los migrantes estaban tirando a la basura toda la ropa que les proporcionaba la Cruz Roja y el bulo comenzó a propagarse desde las costas españolas hasta países como Italia, Croacia o Grecia. Desde Maldita.es se comunicó al Gobierno la necesidad de contactar con estos países y alertar de una información que era completamente falsa. Como bien decía Julio Montes, confundador de Maldita.es, en la conferencia de 25 años de RTVE, “los bulos están coordinados entre países”, así que es primordial que los que luchan contra la desinformación también estén coordinados.

Captura de pantalla de la publicación falsa sobre la ropa de los migrantes que llegaban a España. Fuente: Maldita.es

Recursos técnicos y tipográficos

En las piezas que se publican en las diferentes áreas de Maldita.es (malditobulo, malditaciencia, malditodato…) siempre se señalan las palabras más destacables o las frases más importantes de la noticia en negrita y, a veces, también las subrayan. Además, algunas palabras llevan hipervínculos que redireccionan al usuario a noticias anteriores, al propio bulo al que se refiere o incluso a sitios de referencia. Un ejemplo de esto se produce cuando Malditobulo desmintió la información de El Periódico: “el Gobierno prohibirá el Día del Padre y el Día de la Madre para no ofender a los gais”.

Ninguna noticia queda suelta en lo que sería el menú principal de la web, todas están bien clasificadas en sus correspondientes secciones. Los titulares son largos y se evita el clickbait (titulares sensacionalistas que provocan la atracción del lector para que cliquen y deriven en visitas e ingresos económicos para la plataforma o la cuenta del usuario). Además, la mayoría comienzan por “No, tal persona/tal institución no ha…”. Y otras que empiezan por “Sí es cierto que…” o “Es falso que…” atrayendo la atención del lector y, a la vez, haciéndole consciente del bulo que, casi con total seguridad, ha visto en alguna plataforma.

Para verificar que una noticia es un bulo utilizan siempre todo tipo de recursos técnicos: capturas de pantalla, imágenes que ocupan la gran parte de la noticia, vídeos, tablas gráficas, incluso memes que circulan por la red. Dentro de la imagen principal aparece la palabra “BULO” en rojo, y debajo se alternan colores rojos y negros con las razones que explican el propio bulo.

El lenguaje que se utiliza es sencillo, transparente y accesible a todos los públicos, ya que de lo contrario se perdería credibilidad. Unas noticias están compuestas de párrafos cortos y publicados a modo de esquema y su lectura resulta cómoda y de fácil comprensión.

Se alternan frecuentemente con noticias que tienen una redacción al uso con párrafos largos y con más argumentos. Incluye frases en negrita, palabras con hipervínculos, y palabras clave coloreadas en amarillo.

La alfabetización mediática, un elemento clave para combatir la desinformación

“El gran problema del periodismo es que comparte vivienda con otros muchos vecinos que no son periodistas, pero que manejan herramientas parecidas”. 

Esta frase de Francisco Javier Mayoral (profesor de la Universidad Complutense de la Facultad de Ciencias de la información y autor del libro ‘Periodismo herido busca cicatriz’) refleja uno de los problemas de identidad del periodismo en la actualidad. Las redes sociales aparentan ser medios de comunicación y, sus usuarios, aparentan ser periodistas. Los titulares engañosos, en los que abunda el famoso clickbait, los rumores tomados por noticias veraces o la cantidad de likes que pueda tener una publicación influyen considerablemente en los usuarios a la hora de compartir contenidos.

En una actualidad marcada por la sobreinformación y el exceso de datos provocados por las redes sociales es muy importante saber utilizar estas herramientas adecuadamente. Desde Maldita.es se está trabajando en un profundo proceso de alfabetización mediática y Stéphane M. Grueso define este proceso diciendo que “al igual que hace años aprendimos a leer un periódico o utilizar un teléfono, ahora que los medios se han redefinido tenemos que volver a aprender a utilizarlos”.

Para favorecer esta corriente, Maldita.es llegó a un acuerdo con Facebook el pasado mes de marzo para frenar la desinformación en esta plataforma.

Centrarse en formar a los jóvenes y a las nuevas generaciones sobre la desinformación puede resultar crucial a la hora de combatir esta práctica, pero aún queda mucho camino por delante e, incorporando nuevos elementos técnicos con la ayuda de la tecnología, las redes sociales podrán convertirse en un complemento más útil que perjudicial para el periodismo.

MALTIDA.ES, LA PRECURSORA Y SUS COMPETIDORAS

“Somos los pioneros en España en hacer esta labor de verificación” Stéphane M. Grueso. ( se encarga de Formación en Maldita.es; también es "responsable de la estrategia educativa y de alfabetización mediática de Maldita.es" y miembro fundador y de la junta directiva de la PDLI – Plataforma en Defensa de la Libertad de Información.

Siendo una de las más conocidas a nivel nacional, Maldita.es inició, sin apenas saberlo, un cambio en lo que respecta a las Fake News y generando una gran repercusión en la sociedad actual. Si hubiera que destacar un denominador común por el cual se ha provocado todo esto paulatinamente, ese sería el uso inadecuado de internet y de las redes sociales: Facebook, Twitter, YouTube e Instagram recientemente son las plataformas que más bulos y noticias falsas generan a lo largo de todo este tiempo, creando un círculo vicioso que crea la confusión y la desconfianza hacia los periodistas.

Cada vez surgen más plataformas relacionadas con el tratamiento de noticias falsas

Maldita.es y Maldito Bulo han conseguido explicar todo lo necesario para detectar lo que son noticias falsas de lo que no lo son. Se basan en la utilización de herramientas de redes sociales (Instagram, Twitter y Facebook), además de contar con la posibilidad de que participen los lectores a través de un sistema de etiquetas en la propia interfaz. Del mismo modo, la start up Newtral, fundada por Ana Pastor en 2018, realiza el tratamiento de desinformaciones mediante Zona de Verificación. El contenido se presenta en su mayoría a través de artículos informativos o con artículos estadísticos, desmintiendo todo aquello que se salga de los estrictamente verdadero.

Los medios de comunicación ya se muestran receptivos a colaborar

Lo verdaderamente importante radica en la implicación que están teniendo algunos periódicos digitales a la hora de querer formar parte de este tipo de iniciativas. El diario El País, gracias a su suplemento Verne, ha creado Tragabulos, donde su función principal es desmentir todas aquellas informaciones falsas y bulos que van circulando cada día a través de Internet. Seleccionan las que tienen una gran repercusión o viralización dentro de las redes sociales. Todas estas informaciones se pueden encontrar tanto en su página web como en su perfil de Facebook. El Mundo es otro que se ha sumado a estas colaboraciones con la plataforma The Trust Project, en la que también participa El País. Tiene la función de desmentir todo lo relacionado con los bulos y falsas informaciones en las redes sociales, además de luchar contra aquellas que tratan de perjudicar la imagen de los medios de comunicación en general.

La despolitización y la colaboración como nuevos métodos

Si bien es cierto que los temas que más se tratan tienen que ver con el ámbito de la política o la actualidad en general, no se quedan atrás otros tantos. La sanidad, la ciberseguridad y las emergencias cuentan ya con varias plataformas y buscadores. WikiTribune es un proyecto de edición colaborativa, es decir, puede participar todo aquel usuario que desee desmentir información falsa. El método que utilizan es pasar todo esa información por un equipo de periodistas y expertos que dan el visto bueno a esas colaboraciones. La web Vost Spain trabaja de manera diferente al resto. aquí se centran en trabajar mediante diferentes canales en redes sociales tanto para las provincias como para las comunidades autónomas de toda España. Otra de las características principales es que son trabajos realizados por voluntarios de emergencias, es decir, todo aquello relacionado con sucesos y avisos de emergencia.

Salud sin Bulos va de la mano prácticamente con Vost, pero centrándose más en el ámbito de la sanidad y la salud. Se trata de una iniciativa puesta en marcha por la Asociación de Investigadores en Salud encargada de detectar bulos y noticias falsas de esta índole. La Oficina de Seguridad del Internauta trabaja con temas relacionados con los bulos difundidos en internet y con las amenazas y consejos sobre ciberseguridad, donde podemos ver vinculados los perfiles de redes sociales tanto de la Guardia Civil como de la Policía Nacional.

Los navegadores también se han encargado de ofrecer este tipo de servicios al internauta a través de Fake News Detector. Se trata de una extensión de Firefox y Chrome, donde su misión principal es buscar todas aquellas informaciones falsas y tener la capacidad para reportar a los usuarios que las difunden en las redes sociales.

 

Gráfico sobre los temas más tratados en las presentes plataformas. Elaboración propia (Alejandro López)

CAMPAÑA ELECTORAL, UN CÚMULO DE MENTIRAS FIRMEMENTE DESMENTIDAS

Desde que los políticos comenzaron a realizar modernas campañas electorales, han utilizado la mentira y la desinformación como instrumento de atracción para los votantes y de presión para los rivales. Sin ir más lejos, Adolfo Suárez, en 1987 siendo líder de la oposición calificó de “absoluta mentira” la acusación de los socialistas sobre la existencia con pactos con Alianza Popular.

Antes, resultaba bastante complicado que los ciudadanos pudiesen comprobar si las declaraciones que escuchaban de sus candidatos eran verdaderas o les estaban mintiendo. Ahora, con la generalización de Internet y las redes sociales, como comentaba el cofundador de Maldita.es en la conferencia sobre fake news de RTVE, “algunos titulares y algunas fotos parecen información.” Para combatirlo numerosos medios ha decidido realizar análisis exhaustivos sobre las declaraciones de los candidatos a presidente con el fin de esclarecer las mentiras electorales. Maldita ha sido uno de ellos.

La precampaña y la campaña electoral, cada vez más similares

Las campañas electorales tienen como regla durar quince días, es decir, dos semanas que finalizan con la tan nombrada jornada de reflexión. No obstante, la precampaña electoral en los últimos años se ha ido alargando y se podría afirmar que las campañas comienzan desde que se presentan las candidaturas de los principales partidos, cuando se empiezan a promulgar algunas medidas, muchas de ellas con información falsa.
Como medida de protección, dieciséis medios de comunicación y agencias, coordinados por Maldita y First Draft, lanzaron a principios de abril un proyecto de colaboración llamado Comprobado, para luchar contra la desinformación electoral.

Comprobado, en pleno auge en la campaña electoral

Durante los quince días de campaña, tanto las redes sociales, como los propios candidatos y partidos han promovido informaciones totalmente falsas intencionadamente o sin querer.
La labor de “Comprobado” ha sido clave a la hora de poder verificar con facilidad como nos contaba Stéphane M. Grueso: “Comprobado es una especie de unión de medios de comunicación de cara a hacer verificaciones conjuntas de cara a las elecciones.”

Los dos debates electorales, la concentración de mentiras y sus consiguientes verificaciones por minuto

Pedro Sánchez, Pablo Casado, Pablo Iglesias y Albert Rivera mintieron en sus argumentaciones electorales sin reparos, como tantas veces se había hecho en debates electorales. Sin embargo, lo que no se esperaban era que sus mentiras salieran tan rápido a relucir.

“Hemos participado en la verificación de los dos debates que ha habido en televisión donde todos los candidatos a la presidencia del Gobierno que han participado han dicho datos falsos con soltura”
Stéphane M. Grueso.

En las horas cumbre de los debates, las redes sociales se plagaron de verificaciones casi instantáneas, donde las principales plataformas se encargaban de desmentir o confirmar las declaraciones más virales e impactantes de los principales candidatos. Maldita destacó por encima del resto, tanto por su rapidez informativa como por la gran repercusión que han alcanzado con los años. La web se dedicó a desmentir las informaciones que los líderes de los principales partidos trataban de hacernos creer mediante tuits o noticias muy breves (que no han superado las 30 palabras).

La desinformación, y en concreto la electoral, es un problema de todos

Cada vez son más los lectores conscientes de las mentiras a las que los políticos les someten, y más en campaña electoral. Por ello, la labor de portales de verificación como Maldita se ha convertido en fundamental. Como bien declaraba para el presente medio David Fernández:

“Cuantas más personas sean conscientes de que si les llega una información que les parece sospechosa, que no es fiable y son conscientes de que no deben compartirla si no tienen la seguridad de que sea real, más fácil será luchar contra la desinformación.”

En definitiva, como comentaba Javier Mayoral, profesor de la UCM, en la pasada conferencia sobre desinformación de RTVE: “El esfuerzo se tiene que centrar en educar a medio plazo y en el corto plazo la guerra contra la desinformación está en los no convencidos. Algunas veces, hay que elegir muy bien la batalla. No hay que renunciar a ella.”

Mesa redonda con Mirian Redondo, Francisco Javier Mayoral y Julio Montes en la Facultad de Ciencias de la Información el pasado 1 de abril de 2019
Foto: Miriam Salgado

 

No se puede confirmar o desmentir que la desinformación afecte al resultado de las elecciones

Finalmente, a pesar de la gran expansión de las plataformas de verificación y del temor por las conocidas como fake news, no se han llevado a cabo ningún tipo de estudios que analicen la importancia y el grado de resonancia de la desinformación a la hora de tomar decisiones, y menos, electorales.
“La desinformación está aquí, es una cosa que está afectando y es una cosa que se está usando de una forma organizada por muchas organizaciones y partidos políticos, pero nosotros no estamos preparados para decir que eso vaya afectar al resultado de las elecciones,” confirma Stéphane M. Grueso, coordinador de formación de Maldita.

ENTREVISTAS MALDITAS

STÉPHANE GRUESO (se encarga de formación)

¿Qué sistemas utilizáis en Maldito Bulo para detectar las Fake News?

En Maldita Bulo nosotros trabajamos con dos cosas: hechos y datos. Todo lo que publicamos nosotros se basa en esos hechos y esos datos que podemos encontrar en lo relativo a las noticias o a esos contenidos que encontramos en Internet que creemos que son falsos . Los que nos mandan la comunidad lo estudiamos y mediante técnicas periodísticas lo verificamos. Son bastante convencionales: cogemos y lo publicamos, siempre con hechos y con datos.

¿Colaboráis con otros medios para desmentir informaciones falsas?

Nosotros somos los pioneros en España en hacer esta labor de verificación. Ahora para las elecciones, también tenemos secciones en otros medios por ejemplo en RNE u Onda Cero o Eldiario.es donde lo que hacemos es publicar contenidos nuestros en otros medios.
Recientemente lanzamos un proyecto de colaboración junto con una organización, First Draft, que se llama “Comprobado” y que es una especie de unión de medios de comunicación de cara a hacer verificaciones conjuntas para las elecciones. Lo podéis buscar, es una especie de consorcio de otros medios de comunicación donde todo el mundo puede verificar y co-verificar distintas cosas. Nosotros nos movemos en la lógica de la colaboración más que en la competencia. Somos Sociedad Civil, no empresa, y nada más que tenemos que conseguir recursos para poder funcionar, no somos un negocio. Creemos mucho en la colaboración. Entendemos que mientras más verificadores haya que hagan su trabajo bien, es una cosa positiva y queremos encajar todos juntos. Colaboramos en la coordinación y colaboración de esta estructura donde participan dieciséis medios y vamos a seguir intentando trabajar con más gente.

¿Creéis que las fake news fueron decisivas en las elecciones del 28-A?

Eso no lo sabe nadie y además no está comprobado. No está científicamente comprobado que la desinformación (nosotros no hablamos de Fake News, porque en Maldita participamos en un Grupo de Expertos de la Unión Europea que tenía que hacer un reporte de las fake news y la primera recomendación fue no usar ese término) afecte al rumbo de las elecciones. Además, entendemos que al llamar fake news le das ese valor de noticia que no la tiene.
La desinformación va mucho más allá de esos medios que parecen noticias. No hay estudios que certifiquen que la desinformación cambie el ritmo de las elecciones, se habla mucho de Bolsonaro, de Trump con Facebook… Por supuesto que son cosas que han influenciado, pero no se sabe hasta qué grado ni si eso es lo que han hecho que hayan ganado.

No tenemos ni estudios sobre ello. Todos lo vemos, cualquier usuario recibe propaganda segmentada y sabemos que está funcionando esa comunicación con esta mentira.
Hemos participado en la verificación de los debates donde todos los candidatos a la presidencia del gobierno han dicho datos falsos de una forma absolutamente increíble.
La desinformación es una cosa que está aquí, que está afectando y que se está usando de una forma organizada por muchas organizaciones y partidos políticos, pero no estamos preparados para decir que eso vaya a afectar al resultado de las elecciones.

¿Qué matices clave son diferenciales a la hora de distinguir desinformación de posverdad?

Son cosas distintas. La posverdad es el efecto que causa la desinformación de una persona. La desinformación son contenidos que no son veraces. Además, podemos añadirle matices, los cuales son contenidos que no son veraces, pero que no tienen intención de engañar; no se trata de un error, sino de una imprecisión. Cuando alguien crea un contenido que se sabe que no es veraz y además tiene esa intención de engañar, estamos hablando de desinformación.
El problema es que vivimos en una sociedad con opiniones muy polarizadas. Lo que hace la posverdad es que, si se recibe algún tipo de información, desinformación o contenido, pero reforzando una idea propia, va a ser creíble directamente, porque como está hablando de los malos o de los que yo considero que son malos, la acepto directamente. Eso es la posverdad, esa especie de predisposición, esa situación en la que nos encontramos muchos de no pararnos a pensar quiénes son los malos.
Puede, incluso, que no me la crea del todo, pero tampoco dejo de creérmela cuando es una cosa que razonablemente puedes leerla y comprobar que no hay ningún tipo de veracidad, porque suelen ser locuras. Lo que hace la posverdad es que nosotros leamos esos contenidos, los asumamos, difundamos y legitimemos.

¿Quién crees que hay detrás de las desinformaciones? ¿Qué intereses hay?

Tenemos detectadas distintas tipologías de gente que genera esa desinformación. La primera motivación es la económica y se trata de gente que suelen tener algunas webs que imitan a los medios de comunicación, páginas de Facebook o tipos de estructura de ese estilo, donde lo único que quieren son visitas. Por tanto, generan desinformación para generar visitas. Su motivación es exclusivamente económica.
Después tenemos otro gran grupo, que es una desinformación de tipo político, la cual se trata de la gente que quiere influir, cambiar de pensamiento e influenciar a la gente. Esta gente crea noticias falsas, cuya intención no es tanto la búsqueda de clics y recibir beneficio económico, sino más bien cambiar la mente de la gente o influir en el pensamiento de estas.
Otro tercer grupo, más minoritario, es el de los timos, gente que se dedica a sacarte datos y ese tipo de cosas. Y otro más pequeño aún, que sería el cuarto y último grupo, es el de la ‘gente que no comprendemos’, y te lo pongo con un ejemplo. Hace dos años en los incendios de Galicia, en las puertas de Vigo, hubo una cadena de Whatsapp muy grande que decía lo siguiente: “el incendio ha afectado al agua potable de Vigo, no puedes beber el agua de tus grifos, pásalo”. Esta cadena de Whatsapp se viralizó, hablamos con Protección Civil y efectivamente era todo mentira. Nosotros aún no comprendemos cuál es la motivación que hay detrás de todo eso. No es una cuestión económica ni política, y creemos que realmente ese tipo de ‘trolleo’ o de hacer el mal no sabemos qué es.
¿Cómo se puede combatir la presencia de bots en las redes, sobre todo en Twitter?

Creo que puede haber un doble combate con el tema de los bots. El primero es que tú, como usuario, contrastes la información venga de donde venga y que, cuando recibas alguna publicación (ya sea un retweet de un bot, un familiar o un tweet de un catedrático), la recibas de forma crítica.
La segunda frontera son las cuestiones técnicas que se puedan hacer. Hace poco ha habido una detección de bots de distintos partidos aquí en el Estado y, técnicamente, se han podido bloquear.
Al final, yo digo siempre lo mismo; para combatir a un bot hay que recibir la información de manera crítica, escuchar bien lo que te están diciendo, leer bien los titulares… Ahora se está jugando la baza de poner titulares falsos para que cliques en la noticia y, cuando entras, te encuentras con que el cuerpo de la noticia no tiene nada que ver con el titular.
Una línea desde la que estamos trabajando en Maldita.es es la alfabetización mediática. Al igual que hace años aprendimos a leer un periódico o utilizar un teléfono, ahora que los medios se han redefinido tenemos que volver a aprender a utilizarlos.

¿Crees que, desde las redes sociales, se está combatiendo adecuadamente la presencia de Fake News o, por el contrario, actúan de manera pasiva porque les conviene que la gente siga enganchada consumiendo ese tipo de contenidos?

En realidad no puedo decirte con exactitud, pero está claro que existe un tipo de conflicto porque hay mucho dinero detrás de todo esto y muchos grupos que presionan, indudablemente.
No sé decirte si lo hacen bien o mal, pero creo que pueden hacer mucho más. La manera de actuar de plataformas como Instagram o Facebook me parece muy arbitraria, frenan algunos discursos y algunas cuentas pero permiten que otras se difundan de las misma forma.

¿Cómo veis el futuro? ¿Seguirá propagándose la desinformación a mayor velocidad o se logrará frenar la expansión?

Creo que la desinformación tiene un futuro brillante por delante, por lo menos a corto y medio plazo. Es una cosa que funciona muy bien, que además es muy barata de hacer y que, desgraciadamente, se está haciendo y difundiendo muy bien. La tecnología está ayudando mucho en este sentido y está claro que la desinformación irá aumentando cada vez más y nosotros lo que tenemos que hacer es luchar por crear elementos para que la gente se enfrente de una manera crítica a los contenidos.
No nos van a servir todas las ayudas tecnológica y, mucho menos, la legislación, porque nosotros creemos que no se debe legislar contra esto. Es muy mala idea que el Gobierno decida lo que es verdad y lo que no.
Creemos que el futuro de esto es aprender a vivir con este flujo de información. Muy provocativamente, y esto es una opinión muy personal, creo que esta situación de democratización de los medios de comunicación y de producción donde todos podemos ser un medio de comunicación, tener una cuenta de Twitter grande y poder competir con El País, hasta hace poco sólo eran unos pocos los que podía informar y desinformar, que al final es lo mismo. Ahora todos podemos informar o desinformar y, que tú o yo podamos difundir un bulo, es muy buena noticia y es democracia. Otra cosa es que lo hagamos o no.
Tenemos que aprender a vivir en ese ecosistema y trabajar con las generaciones más jóvenes para que vayan comprendiendo que todo lo que les llega por Twitter o WhatsApp no tiene por qué ser verdad. La tecnología ayudará en el proceso, pero mejorar nuestra relación con la información tiene que ser más una cuestión individual.

También está que la gente se cree que por tener Facebook, Whatsapp… se toma esas plataformas como si fueran un medio de comunicación, y en realidad no es así…¿Qué entiende por medio de comunicación?

Un blog de un experto a lo mejor contiene mucha más información que un medio tradicional. Ahora mismo hemos vivido esa crisis con la llegada de internet, esa democratización, ese espacio donde todos podemos aportar, entonces hasta hace poco y todavía queda parte de eso tú sabes que lo que viene en un periódico de papel, por decirlo así, es algo que es veraz. Tendrá el seco que tenga, pero no va ser una mentira, no va a ser desinformación, ese ancla que teníamos, esa cosa que sabíamos dónde agarrarnos, lo mismo que en la radio; lo que suena en un informativo de la radio es veráz, y hay radios muy distintas, hay radios muy de izquierdas, muy de derechas… todo ello por el comportamiento de los propios medios y porque ahora mismo hay muchas radios, ahora mismo ya no hay 5 radios, ahora todo el mundo tiene un podcast por lo cual hay que aprender a relacionarnos con eso.
Yo creo que si los medios de comunicación tradicionales quieren seguir existiendo y si quieren seguir influenciando, tienen que pensar y redefinir la forma que tienen de hacer las cosas, porque hay una pérdida de legitimidad y de credibilidad que tienen los grandes medios de comunicación tradicionales que es un problemas para ellos y también para nosotros.

DAVID FERNÁNDEZ (es el "jefe de máquinas")

¿Qué sistema utilizáis en Maldita.es para detectar las informaciones falsas?

La herramienta más importante que tiene Maldita para detectar desinformación es nuestra comunidad de usuarios. Cada día nos consultan cientos de personas a través de nuestro WhatsApp, Twitter o Facebook con posibles bulos, artículos, audios, vídeos o fotografías que podrían estar manipuladas y que les han enviados amigos, familiares o compañeros de trabajos a través de las redes sociales. Gracias a ellos detectamos mucha desinformación que nos encargamos de desmontar.
También tenemos otros elementos automáticos que nos notifican de desinformación: por ejemplo, recibimos una alerta cuando en el buscador de nuestra web se van repitiendo las mismas búsquedas.

¿Colaboráis con otros medios para desmentir informaciones falsas?

Tenemos alianzas estratégicas con otros medios informativos para combatir la desinformación en prensa, radios y televisión. Por ejemplo, durante estas elecciones hemos estado en Televisión Española, desmintiendo bulos antes del debate electoral y realizando verificación de lo que los políticos habían dicho en el programa posterior; también hemos estado en Telemadrid, hemos seguido con nuestras secciones en Gente Despierta y Las Mañanas de Radio Nacional de España y Julia en la Onda de Onda Cero…

¿Cuáles son los matices claves para distinguir fake news de posverdad?

La posverdad o las “fake news” no dejan de ser lo mismo llamado de otra manera. Son una manipulación deliberada para tratar de influir en la sociedad o, en algunas ocasiones y como explicamos más abajo, para obtener un retorno económico. Nosotros preferimos llamarlo desinformación, que es el consenso al que hemos llegado en el Grupo de Expertos de Alta Nivel de la Comisión Europea.

¿Cómo se combate la presencia de bots en redes sociales?

Esto es algo que debería preguntarse mejor a las plataformas.

¿Crees que las principales redes sociales (Twitter, Facebook, WhatsApp) están actuando de forma correcta para frenar los bulos?

Las plataformas están comenzando a tomar medidas contra la desinformación porque han comprendido que tienen una enorme responsabilidad en su propagación. Por ejemplo, este año Maldita.es ha llegado a un acuerdo con Facebook para formar parte de su programa de verificación de datos externo. Nuestra rutina de trabajo no cambia, por lo que verificamos información que se está moviendo en su ecosistema y tras detectar un bulo avisa a todas las personas que lo han compartido y reduce su visibilidad. También WhatsApp ha limitado el reenvío de mensajes a tan solo cinco chats como una medida para combatir los bulos y Twitter está mejorando su sistema de detección y eliminación de cuentas falsas e impulsando botones para denunciar bulos. Son pasos importantes por parte de algunas de las plataformas más importantes pero sabemos que no son suficientes, especialmente en WhatsApp que para los verificadores es un agujero negro de desinformación en el cual no existen herramientas a nuestra disposición para intentar ofrecer información contrastada a los usuarios. Por eso es tan importante la educación y la implicación activa de la sociedad como primera barrera contra la desinformación.

¿Crees que, en parte, les conviene que se sigan propagando los bulos para que los usuarios sigan enganchados?

Obviamente hay partes interesadas en la desinformación bien por intereses económicos (son contenidos que suelen ser muy polarizadores, que indignan, y por tanto se comparten masivamente produciendo un retorno económico) o por intereses ideológicos.

¿Qué intereses hay detrás de las fake news?

Detrás de todas estas desinformaciones suelen haber dos motivaciones principales: económicas e ideológicas. Existen páginas webs cuyo modelo de negocio consiste en generar artículos para que sean muy compartidos en redes y así conseguir el mayor número de visitas para que los sistemas de publicidad en red generen un mayor rendimiento económico. Pero también hay páginas web cuyas con motivaciones ideológicos pretenden distorsionar la realidad intentando influir en el ciudadano. Usan la xenofobia o el racismo creando citas falsas, datos manipulados o tergiversan informaciones de otros medios para crear un determinado estado de opinión.

¿Quién las financia?

Eso es algo que no podemos contestar, no tenemos información tajante sobre ello.

¿Qué hay del futuro? ¿Crees que las fake news y la desinformación irán a más?

Hay informes de consultoras que aseguran que en los próximos años puede que la mitad de las informaciones en internet sean falsas, pero no sabemos con certeza si existirán nuevos canales o nuevas motivaciones por donde se propaguen bulos, audios y vídeos con datos manipulados, memes… etc. Lo que sí sabemos son sus consecuencias y lo importante que es concienciar a la sociedad de que hay que luchar activamente contra la desinformación. Por eso desde Maldita.es creemos que es necesario una implicación activa en la educación. Cuantas más personas sean conscientes de que si les llega una información que les parece sospechosa, que no es fiable y son conscientes de que no deben compartirla si no tienen la seguridad de que sea real, más fácil será luchar contra la desinformación.

Un reportaje de:

Juan Sebastián Crespo Correro

Juan Sebastián Crespo Correro

@juansebastian.crespocorrero

Alejandro López González

Alejandro López González

Alejandra Rioja Serrano

Alejandra Rioja Serrano

@alerioja97

Miriam SAlgado Albertus

Miriam SAlgado Albertus

@LlamameAmapola