Imagine usted que lee una noticia por ahí que afirma que la teoría de la relatividad acaba de confirmarse. Podría ser que, como cualquier profano de la materia, conozca más o menos de qué va el asunto pero no esté completamente seguro. Una buena solución es preguntarle a su buscador de confianza que le explique el tema.

Ahora imagine que el susodicho buscador le presenta dos resultados: uno es un vídeo de algún youtuber famosete en el que se explica de forma amena la teoría de la relatividad; el otro es un artículo científico divulgativo, de fácil comprensión, pero enteramente poblado de letras. ¿Qué elige abrir? Lo más probable es que, a no ser que se encuentre sin auriculares en el metro, o procrastinando en el trabajo, se decante por la explicación audiovisual.

Zygmunt Bauman (Wikipedia Commons)

Zygmunt Bauman, el reconocido intelectual polaco, llamó a la sociedad actual “líquida”. En ese entorno, las condiciones en que los individuos se mueven no llegan a fraguar, las modas se imponen sin que lleguen a convertirse en rutinas, se premia la agilidad, la volatilidad y la disponibilidad, y el modelo a seguir es el del hedonista triunfador que arrampla con sus adversarios. El consumo es la brújula de todas las cosas, y no solo se aplica a los objetos, sino también a los animales y a las personas. Pero este consumo ha de ser ágil, rápido, permitiendo que el individuo prosiga con el consumo siguiente cuanto antes. Y la información es un objeto de consumo más.

Antaño, los únicos soportes audiovisuales eran el cine y la televisión. La ‘caja tonta’ permitía aunar la rapidez de la radio a la hora de transmitir la información con la capacidad ilustrativa de la prensa, aumentada varias magnitudes. El aparato triunfó porque impuso un nuevo estándar en el consumo de informaciones. Cuando mira la televisión, no tiene que imaginarse nada, pues todo se le muestra, se trata de un proceso muy pasivo, muy cómodo para el espectador. 

Sin embargo, imagine leer un artículo de prensa, eso es, imagine hacer lo que ahora mismo está haciendo. ¿Verdad que en su cabeza también lo está visualizando? Cuando leemos, estamos obligados a efectuar un sobreesfuerzo en dos aspectos. Tenemos que abstraernos del mundo que nos rodea, concentrándonos en aquello que unos esquivos símbolos nos muestran, y también hemos de representar ese algo en nuestra mente para darle un sentido.

No es ningún misterio, así pues, el porqué del auge de la televisión. Sin embargo, hoy contamos con nuevos formatos audiovisuales gracias al auge de Internet y de los smartphones, además de otros dispositivos como tablets o híbridos entre ambos. ¿Por qué funcionan redes sociales como Twitter o Instagram? La primera no permite al usuario escribir publicaciones de más de 280 caracteres. La segunda cuenta con limitaciones en el tiempo a los videos subidos. ¿Qué hace atractiva a la idea de contar con cuasi titulares informativos, con minúsculas cápsulas de información? Precisamente esa rapidez, esa fugacidad y ese consumo desenfrenado esbozado por Bauman es lo que impone estas nuevas dinámicas en el mundo de hoy. El formato audiovisual no escapa a la tendencia: cualquier producto de nuestro tiempo que quiera alcanzar gran impacto en las redes tiene dos opciones para lograrlo: ser muy breve, o ser un vídeo atractivo.

En cuanto a los medios escritos de comunicación, ante este panorama tienen dos opciones: reinventarse o resistirse a morir. El Mundo, por ejemplo, es uno de estos segundos. Ante la oleada de contenidos audiovisuales, el periódico que inauguró Pedro J. Ramírez en 1989 mantiene un cariz puramente escrito. El video, cuando existe, es una mera ilustración, que necesita del texto para su comprensión. Sin embargo, muchos otros medios de gran recorrido están optando por la otra vía. Marca, el periódico diario más vendido en España cuenta en su versión digital con gran cantidad de contenido audiovisual, llegando a contar incluso con un blog exclusivamente dedicado a la información en forma de video. Y es que la competencia es feroz, no solo entre los propios medios, sino entre estos y el propio funcionamiento de las redes sociales.

Cabecera de Marca TV

Es habitual que cuando un medio publica una noticia y la comparte en Twitter, por ejemplo, la mayoría de los seguidores de la cuenta meramente lean el titular y pasen de largo, pero esto no basta al medio. Si quiere obtener beneficios, si quiere lograr audiencia, tiene que conseguir que el público acceda a la noticia. Una solución muy habitual es emplear un video como gancho, aunque este no cuente siquiera con valor informativo. Pero el formato audiovisual no tiene por qué ser únicamente para vadear esas dificultades. Un video puede cumplir muchas funciones que verdaderamente el texto no puede alcanzar a realizar. Un testimonio desglosado en el texto gana mucha credibilidad si se acompaña de una grabación de las palabras originales. Unas imágenes de un evento insólito ayudan al lector a hacerse una idea de cómo ha sido este, y una infografía animada puede esclarecer una información críptica.

De hecho, existen medios que caminan hacia la completa conversión al formato audiovisual. Sin embargo, esto es una rareza, lo habitual es que los medios tradicionales se muevan en esta dinámica en el espectro de lo multimedia, de la mezcla y comunión de formatos múltiples para satisfacer las nuevas tendencias y deseos de la audiencia, así como para mantenerse lo más cerca posible de ayudar al que lee sus informaciones a formarse en la cabeza esa imagen de la realidad que tan difícil es crear en la sociedad líquida.

De acuerdo con el seguimiento realizado y con los medios seleccionados, la variación temática del cambio noticioso sigue unos márgenes bastante similares. Exceptuando Marca, la única cabecera seleccionada cuyo material se circunscribe únicamente al ámbito deportivo, temáticamente, los otros tres medios siguen patrones muy cercanos en lo que a cambios noticiosos se refiere.

Volviendo al diario deportivo, del que se analizaron más de una docena de vídeos, los deportistas y los clubes, encapsulados en sus respectivas competiciones, acaparan la mayor parte de la tipología de cambios noticiosos que se dan en esas piezas. Excepto en contados casos, estos vídeos tienden a la personalización y espectacularización de la noticia, aportando de manera limitada mayor información al cómputo general de la pieza periodística más allá de dotarla de imágenes. En la gran mayoría de ocasiones, se opta por ese enfoque más emocional y visceral, que viene arrastrado por las nuevas narrativas impulsadas por las secciones deportivas de los informativos televisivos. En el caso de Marca, el vídeo no supone un elemento diferenciador entre piezas, sino un complemento o una adenda a la parte escrita.

Teniendo en cuenta a los dos diarios generalistas que han sido analizados, El Mundo y El País, la variedad de los cambios noticiosos sí es manifiesta. Aunque manda la actualidad política, especialmente en forma de crónica sobre discurso político y partidos políticos, se observa que en los vídeos de la cabecera de Unidad Editorial hay más coberturas sobre sociedad y deportes que en El País, que se caracteriza más por dejar lo audiovisual para entrevistas y algunas novedades relacionadas con la cultura (en ambos casos involucrando big names), noticias sobre política internacional y publirreportajes varios, como se indica en el seguimiento realizado.

En términos numéricos, el seguimiento que se ha hecho en ambos periódicos deja entrever que se manejan en torno a las 15-20 piezas audiovisuales en portada. Sin embargo, la gran diferencia entre estas dos cabeceras consiste en cómo es utilizado el vídeo. El Mundo se caracteriza por tirar de lo audiovisual como herramienta puramente ilustrativa, sin un enfoque especializado que le permita generar en el lector nuevas estrategias argumentativas.

En El País, por el contrario, los vídeos sí nutren de nueva información al consumidor, que puede observar nuevos enfoques, tanto en el aspecto excepcional/regular del cambio noticioso, mediante la divulgación, o en la reinterpretación de argumentos ya postulados. Además, se contempla algo que casi no se ve en los medios de comunicación anteriormente mencionados, que es el vídeo como pieza independiente e indivisible, muy pareja a lo que podríamos ver en una televisión convencional pero con la flexibilidad que aporta el espectro digital.

Si se hace un mapeo sección por sección de la cabecera del Grupo PRISA, se puede observar como la política nacional suele enmarcar sus cambios noticiosos en torno al Estado y el Poder, la actual organización territorial de España y los partidos políticos. El Mundo suele incidir en esa misma tipología, aunque buscando, desde su enfoque y línea editorial, una mayor espectacularización de los temas.

En el caso de la Agencia EFE, la información política copa la gran mayoría de vídeos alojados en portada, analizados en tres fechas diferentes. Excepto el resumen económico diario, en el resto de piezas hay un predominio de las secciones de Nacional e Internacional. En la siguiente tabla se pormenorizan los cambios que se dan:

SECCIÓN CAMBIOS NOTICIOSOS SIGNIFICATIVOS
Economía Resúmenes bursátiles
Nacional Elecciones, mítines políticos, movilizaciones, manifestaciones
Internacional Terrorismo, accidentes, cataclismos, visitas institucionales de autoridades, vida de otros estados y naciones

 

En casi todos los vídeos de la agencia, se opta por un enfoque explicativo, en el que la locución contextualiza el tema y la imagen dota de color y mayor perspectiva al asunto a tratar. En muchos casos, especialmente a la hora de analizar la información internacional, las piezas de vídeo de EFE inciden en algunas de las temáticas más comunes a la hora de hablar de cambios noticiosos: la democratización de los territorios (sobre todo en campañas electorales) y el bienestar personal, cuando se cubren todo tipo de sucesos relacionados con la naturaleza.

Desde luego lo audiovisual ha entrado con mucha fuerza dentro de los medios de comunicación impresos. El paso de la sociedad lectora a la sociedad audiovisual es un hecho y su camino se muestra imparable a día de hoy. Todos los que se mueven en el mundo de la comunicación buscan luchar con el riesgo que tiene que las audiencias cada vez más luchen por la inmediatez que, al menos en estos años, se ve en los periódicos y en su modernización hasta convertirse en lo que son hoy en día. Dentro de los medios analizados, todos ellos aprovechan el recurso del vídeo de forma constante.

Por poner un ejemplo, estos son los resultados de un análisis en concreto del periódico deportivo Marca. En él, además, se añaden los géneros periodísticos en los que los vídeos están presentes.

Gráfico sobre los géneros periodísticos en los que se utiliza el vídeo en Marca | Elaboración propia

15 vídeos en una sola jornada y a una hora concreta. Es evidente que, en este caso, el vídeo es una herramienta muy usual dentro de los medios de comunicación. Quizá el tema deportivo requiera de la audiovisualidad para poder demostrar que el análisis o la información de los periodistas es cierta, pero esto no solo aparece en Marca.

Es el ejemplo del diario El País, uno de los periódicos que más se apoya en este formato para informar o comentar la actualidad. Este es uno de los gráficos que expone esta teoría.

Gráfico sobre los géneros periodísticos en los que se utiliza el vídeo en El País | Elaboración propia.

En este caso, un diario generalista parece que es el que más utiliza los vídeos. Marca solo apostaba por 15 elementos dentro de sus noticias y El País coloca hasta 22. De nuevo se reafirma la teoría acerca de los elementos audiovisuales en los medios de comunicación tradicionales. En ambos casos se puede ver que las noticias son el género periodístico por excelencia para añadir este tipo de formatos. La sociedad, como se ha dicho antes, vive con prisa y si puede completar su información visualizando un vídeo de un minuto en vez de leerse el cuerpo de la noticia lo va a hacer. Esta es una de las patas más importantes. La duración de los vídeos. En este caso es importante apuntar que en la mayoría de las piezas revisadas los vídeos están colocados dentro de las televisiones de los medios o de las grandes empresas multimedia, como es el caso de Marca (con Marca TV) o con la Agencia EFE.

Interfaz de Marca TV. Captura de pantalla

En el caso del vídeo anterior la duración de apenas 26 segundos, pero no siempre es el caso. En otros artículos analizados los vídeos tienen mucha más duración. No se ha contabilizado en la duración alguno de los directos o retransmisiones que han hecho los medios de comunicación, como es el caso de la Agencia EFE, ya que son streamings que se han resubido a su canal de YouTube o a su propia televisión (como también es el caso de la agencia pública de noticias). En el diario El Mundo las piezas audiovisuales no pasan regularmente del minuto, lo que sí puede ser una excepción con respecto a lo visto en los otros medios. En El País, por ejemplo, los vídeos duran dos minutos y 35 segundos de media; junto a la agencia EFE es el medio de comunicación con vídeos más largos. En este gráfico se ve más claramente:

Duración media de los vídeos en los diferentes medios analizados | Elaboración propia

Logos del canal de YouTube de la Agencia EFE y de Marca TV | Capturas de pantalla

 

Para ver lo importante que se han convertido los vídeos para los medios de comunicación hay que comentar que muchos de esos medios han abierto una sección especial dedicada a ellos.

Incluso algunos como el diario deportivo Marca y la Agencia EFE tienen una televisión propia, donde colocan los vídeos previamente a lanzarlos dentro de un artículo online.

Evidentemente fuera de estas plataformas propias, muchos periódicos se lanzan a este tipo de formatos aprovechando otras páginas web que ofertan la posibilidad de subir contenido para después emitirse en las páginas de los propios medios.

Además, los directos o retransmisiones que hacen los medios se realizan a través de YouTube.

 

MEDIO DE COMUNICACIÓN NÚMERO DE DIRECTOS (plataforma propia o Youtube)
El País 3 (Todos en YouTube)
El Mundo 0
Marca 2 (Todos en YouTube)
Agencia EFE 2 (Todos en YouTube)

Aunque se ha pasado por encima de ello, las retransmisiones en directo de diferentes eventos son muy importantes a día de hoy en los periódicos. Por su forma es imposible conseguir informar al momento de algo que se esté produciendo en relativo directo. Imaginen que hay un atentado en Estados Unidos y quieren saber algo sobre ello. Normalmente se acudiría a una televisión o incluso a una radio, es por ello que este tipo de medios de comunicación ha tratado de luchar por mantener a la audiencia y ha creado espacios donde seguir el asunto, siguiendo el ejemplo el atentado, y estar en todo momento informado y viendo imágenes, que podrían ser en directo, del hecho en cuestión. En esta tabla se colocarán los directos que han realizado los periódicos y la agencia de noticias durante los días y las horas de análisis.

A excepción de los directos, los medios de comunicación analizados cuidan muy poco la calidad de los vídeos que aparecen en sus webs. Normalmente son complementos de la noticia redactada, a no ser que forme parte de algún resumen como en el caso de los partidos de fútbol o de baloncesto. Normalmente se añade como una fuente de información más para dar veracidad a lo que se escribe en el artículo. Es el caso de una típica declaración en una rueda de prensa de un político. El periodista recoge lo más importante, elabora la noticia (en formato texto) y añade el vídeo que se haya grabado durante la declaración del protagonista. En El País sí que se ha visto un grado más de importancia en los vídeos. En algunos de ellos son pieza clave, como en las crónicas o críticas de arte donde se esboza un poco del show de algún artista.

En este caso el vídeo de la noticia es esencial para entender el contenido de la noticia que esté en formato texto. Captura de pantalla

Aunque la calidad informativa que aportan los vídeos a las noticias no es excesivamente alta, la cantidad sí lo es. Es decir, hay un gran número de archivos multimedia y audiovisual, como vídeos, principalmente en el género noticia. Las noticias cada vez se suceden más rápido, de ahí el triunfo de los perfiles en redes sociales de los diferentes medios de comunicación. Pero esa rapidez no solo afecta al proceso de elaboración de la información, sino también a su propio proceso cognitivo y psíquico; sí, a la mente del lector o usuario de redes sociales.

Son muchas y muy variadas las asociaciones de trastornos relacionados con la hiperactividad y el déficit de atención que señalan a las nuevas tecnologías como causantes de este tipo de condiciones. Los estímulos visuales y sonoros, provenientes de vídeos o material audiovisual variado, pueden provocar efectos irreversibles en la mente.

Por otra parte, si el ciberperiodismo, entendido como el tratamiento de la información periodística que permite el envío y recepción online de textos, imágenes estáticas y dinámicas, además de sonido, de manera integrada (Parra Valcarce, 2008:73), continúa siendo una tendencia alargada en el tiempo, podría asistirse al reinado de lo audiovisual frente al texto, de la imagen frente a la palabra. Este podría ser el principal problema para el lector: muchas veces, las imágenes no presentan una contextualización; carecen de un trabajo periodístico y de documentación necesarios para comprender qué está ocurriendo en ese vídeo. Se llegaría al problema que reina en la actualidad: la desinformación, que afecta a ámbitos tan importantes como la política nacional e internacional, o incluso, a la educación secundaria y universitaria.

Son numerosos los vídeos que se difunden por redes sociales y que aparecen más tarde en las versiones digitales de medios de comunicación impresos (como los analizados en este trabajo), que resultan ser bulos: información falsa, sin contrastación, con datos y declaraciones inventados. Sin ningún tipo de contextualización por parte de profesionales de la información, esos bulos pueden reproducirse y generar efectos increíblemente negativos para la ciudadanía y su libertad de expresión; se cedería a la comodidad, al like rápido, al retweet masivo, y se dejarían atrás muchos principios que en teoría debería tener un periodista con su lector.

Debe comentarse, además, que no mostrar un interés por controlar la calidad de los vídeos que se muestran en las versiones digitales de los diarios (siendo la mayoría los diarios más importantes de España), puede repercutir en el producto informativo final. Es decir, la noticia perdería calidad en determinados aspectos, como podrían ser el cuidado estético o la posibilidad de confundir el contenido del vídeo y terminar difundiendo información no válida. Como se ha podido ver en el análisis de El País, en varias noticias, sobre todo de conciertos, el material audiovisual utilizado provenía de usuarios de YouTube asistentes al propio evento que colgaron esos videos grabados con móviles de baja calidad.

Otro de los aspectos negativos que pueden afectar al lector son las conexiones en directo inservibles. A través de este tipo de vídeos en la web de los diarios, se otorgaría una importancia desmesurada incluso a acontecimientos que ni siquiera tienen algún tipo de relevancia informativa.

El vídeo, utilizado de manera racional, gradual y en beneficio de la calidad informativa de la noticia, debería seguir presente en los medios digitales. En cambio, que el video se convierta en el protagonista de la noticia (como ocurre en redes sociales) y el texto quede en segundo plano, sería un error que perjudicaría al derecho de la información de los lectores de los diarios impresos más leídos a nivel nacional e, incluso, de referencia internacional.

Un reportaje de:

Raúl Ballesteros

Raúl Ballesteros

Fernando Marín

Fernando Marín

José Manuel Resúa

José Manuel Resúa

Antonio Santos

Antonio Santos